La importancia de la Actitud

Hace años que vi este vídeo de Victor Küppers sobre la importancia que tienen las actitudes en el cambio personal, y al hilo de un email que he recibido de una persona de Recursos Humanos, lo he buscado en el blog, pensando que lo había comentado ya en alguna entrada. Como es uno de los que más me han gustado, voy a hablar de él.

Victor Küppers, nos da una charla magistral sobre el concepto de la actitud (minuto 1:29) en la que además de aprender vas a pasar un buen rato.

Estamos rodeados de personas serias, correctas y profesionales pero hay otras que generan una sensación de Ole, ole y ole!!

Las personas somos como bombillas, porque trasmitimos, bombillas con patas ya que nos movemos por la vida.

Y hay personas que van a 30.000 watios y otras que van fundidas.

Todos trasmitimos algo, pero hay veces que conocemos a alguien y decimos «Ole, ole y ole!! Vaya espectáculo!», pero hay otras que conocemos a alguien y al cabo de 3, 4 segundos, decimos: «Pues….»

Llámalo feeling, química… cómo quieras, pero trasmitimos sensaciones y captamos las sensaciones que nos trasmiten los demás.

Y es que hay una crisis espectacular de estado de ánimo.

Hay mucha gente que está desanimada, desbordada, desquiciada, hasta el coco de todo y eso hace que perdamos nuestra manera de ser.

Victor nos comenta que existe una fórmula para ver cuánto vale alguién como persona:

(C + H ) x A

La C son los conocimientos, la H, habilidad, la experiencia, pero la A, es la actitud.
Y ¿qué es lo importante de la fórmula?

Pues que la C suma, la H suma, pero la A multiplica.

La diferencia entre las personas increíbles no está ni en la C ni en la H, está en la A.

No son personas geniales porque sepan un montón o porque tienen mucha experiencia, sino por su manera de ser.

Todas las personas fantásticas tienen una manera de ser fantástica.

 Y con los jefes pasa lo mismo, de todos los que has tenido, ¿con cuál te quedarías?

La C y la H son muy importantes, como dice Küppers, no hay nada peor que un inútil muy motivado… Pero no elegimos a la gente por sus conocimientos sino por su manera de ser y era una jefa brutal por su manera de ser.

Con los amigos es más fácil, ya que nadie elige sus amigos por curriculum, los elegimos por la manera de ser. A ti te aprecian por tu manera de ser.

Y el problema es que, cuando uno está desanimado uno pierde lo mejor que tiene, que es la manera de ser.

Y aunque vivimos en un mundo del cambio constante y que si parece que paramos se nos escapa el arroz, a veces tenemos que parar y reflexionar porque la vida tiene cosas fantásticas, momentos espectaculares, que por ir a toda pastilla parece que ni los veamos.

No todo es felicidad. Hay muchos momentos durísimos que vamos a vivir: enfermedades, perdida de seres queridos, quedarte sin trabajo…

Y muchas veces ocurre que cuando la vida da un golpe de éstos es cuando de repente paras y piensas, y te das cuenta de lo que es importante. Pero, ¿por qué tiene que ocurrir algo malo para darse cuenta de eso?

Hay que buscar y reivindicar esa pausa.

Cuando uno en su vida tiene lo más importante en su sitio, va eufórico, alegre, optimista.

Y para ello, Küppers nos da 2 consejos.

Aprende a valorar lo que tienes

El primero es aprender a ser agradecido: «No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes». Pues si, una verdad enorme que seguramente hayamos vivido en algún momento de la vida.

En la vida damos muchas cosas por hecho.

Algunas básicas como el agua, la luz. Pero mucha gente no tiene eso en el mundo. Por lo que hay veces que hay que pararse a valorar las cosas.

La vida tiene grandísimos dramas, que por desgracia no tienen solución, hay que sufrirlos, y con suerte el tiempo atenúa el dolor.

Lo que no tiene perdón es que los que no tenemos dramas nos quejemos.

Como Victor indica las peronas que no tenemos dramas en este momento estamos:

  1. Para ayudar a los que sí que tienen
  2. Lo mínimo que se nos puede pedir es ser agradecidos y valorar las cosas que funcionan, y no pensar solamente en lo que no funciona.

Nos metemos en nuestra burbuja egoísta y convertimos cualquier problemilla en el mayor problema mundial. Hay que relativizar, la vida tiene dramas, y cuando uno no tiene dramas, tiene circunstancias a resolver, y para hacer eso,no hay que perder la alegría.

El cerebro está siempre pensando en los problemas, porque nuestra mente racional está diseñada para eso. Y cuando encontramos una solución, pasamos al siguiente problema.

PARA

Haz una lista de las cosas fantásticas que te ocurren. Y disfrútalas. Vívelas. Es tu vida y tienes derecho a ello.

Ilusiones

El segundo consejo que nos dice Küppers es que nos pongamos ilusiones.

A mi esto me recerda mucho a lo de no perder al niño que llevamos dentro. El niño que se levanta corriendo la mañana de Reyes a ver si los camellos se han bebido el agua y comido la mazorca y le han dejado regalos.

Y es que los seres humanos funcionamos con ilusión.

El problema es que cuando alguien no tiene ilusiones, está muerto. Un muerto en vida, que va arrastrando los pies, con cara alargada, y deprimiendo a los demás. Y eso no puede ser.

Y un consejo:

Si no tienes ilusiones, createlas, porque el entorno no te las va a poner.

Disfruta las pequeñas cosas ordinarias. Las cosas gratis al alcance de cualquiera: un desayuno en una terraza al sol, subir una montaña, quedar con los amigos a tomarse algo, coger una mantita y ponerte una peli…

Victor Kuppers: Actitud

En la vida, nos guste o no, las cosas son como son, no como nos gustaría que fueran. Nos dan unas cartas iniciales y jugamos con ellas.

La grandeza se demuestra jugando.

No podemos devolver esas cartas, cambiar las circunstancias (donde hemos nacido, si tenemos una enfermedad, si no tengo pelo…) pero siempre puedes elegir la actitud.

Es la última libertad que tenemos los seres humanos. Las circunstancias influyen y el entorno puede condionar una barbaridad pero siempre queda ese pequeño hueco donde tenemos el poder de decidir nuestra actitud.

En cada instante, estamos eligiendo nuestra actitud.

Cada segundo nos acerca un poquito más, a la grandeza, o a la mediocridad.

A ser felices, o no.

Si te gusta el tema, te recomiendo que sigas leyendo este artículo sobre el libro Fish y como convertir cualquier entorno en algo innovador, productivo y creativo, ¿lo conoces?

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