El sentido común aplicado a las historias

Ana Sanz Magallón (@AnaSanzMagallon) sorprendió a todo el auditorio con una charla sobre un tema diferente de los habituales. Como “Story editor” o Consultora de guiones que se define, su ponencia fue sobre como contar buenas historias.

Escribe borracho y edita sobrio

Ernest Hemingway (Apócrifamente atribuida)

Ana empia contandonos un gran consejo. No puedes decirle a alguien qué algo está mal hecho pero siempre se le pueden hacer las preguntas adecuadas para que él mismo se de cuenta, por ejemplo: Ah, si, y por qué crees que funciona?

Causalidad

La causalidad es la gran diferencia entre la vida y la ficción. Es el elemento necesario para hacer una historia, siempre se intenta explicar el mundo con relaciones causa-efecto.

Ana Sanz Magallón

Ana Sanz Magallón en el escenario del UXSpain

Ramón es un amigo de Ana que va muy ciego y le para la Guardia Civil. Pero tiene buena suerte, ya que a ésta le dan un aviso y tiene que irse corriendo porque hay un accidente en el carril contrario. Entonces, Ramón va a su casa y le dice a su mujer que si viene la policía que les diga que él no ha salido de casa. A las 4 horas, llaman al timbre. La mujer abre y es la Guardia Civil, interrogándole por Ramón. Está le cuenta que su marido no ha salido en toda la noche y que, por qué preguntan por su marido.

La policía le dice que si, que muy bien, pero que si pueden ver el garage. La mujer les dice que por supuesto y les lleva hasta allí. Y qué ven?  En la plaza estaba aparcado el coche de la Guardia Civil.

Esta es una historia interesante porque tiene un giro, presenta un cambio inesperado en su desenlace.

La parte buena esta al final, justo lo contrario que la estructura de la pirámide invertida, donde se organiza la información con los datos presentados de mayor a menor importancia, tratando de mantener la atención del receptor de la información, dosificando los puntos de interés.

En la pirámide invertida se responde en orden a las denominadas 5 w y 1 h: qué (what), quién (who), cuándo (when), dónde (where), por qué (why) y cómo (how), pero actualmente se trabaja al contrario, dejando la parte buena para el final.

La historia de Ramón presenta 3 partes. Si nos imaginamos una barra de pan, tiene un:

  1. Currusco A: el protagonista va borracho y le pilla la policía.
  2. Zona central: Se consigue ir sin multa y va a su casa.
  3. Currusco B: Cuando pensábamos que se iba a ir ileso, va y la poli le pilla.

Esos giros se crea en función de lo que queramos trasmitir.

El principio

El principio de una historia debe ser breve y contener: una exposición, una justificación y suscitar una emoción.

En este caso Ramón iba borracho y conduciendo, algo que no necesita más explicación porque se entiende por si mismo. Pero, espera un moment: Borracho? Y conduciendo? Qué cabrón!! Puede provocar un accidente, matar a alguien… Odiamos al personaje.

Nos gusta escuchar historias cercanas, historias que nos generan una empatía, historias que nos emocionan. Nuestro cerebro está especialmente preparado para estimularse cuando nos cuentan historias que involucran emociones y esas son las historias que permanecen en nuestra memoria.

Y es que contar historias es tan natural e instintivo para el hombre como comer o dormir. Por eso si quieres saber más, Ana nos deja el enlace a su libro Cuéntalo bien: El sentido común aplicado a las historias.

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