Datos Abiertos

Dentro del Internet Freedom Festival,  una de las charlas que no me quería perder era la de Norberto Mazón (@jnmazon), profesor e investigador en la Universidad de Alicante, sobre “Datos como materia prima: herramientas para la publicación y reutilización de Datos Abiertos” seguida por “Oportunidades de negocio u servicios de valor añadido reutilizando Datos Abiertos“, impartida ésta última por Antonia Ferrer, profesora e investigadora en la Universidad Politécnica de Valencia.

Ambas han sido muy instructivas, sobre todo por el debate generado entre los asistentes.

Y es que vivimos en un mundo datificado, ya que se generan datos en todas las partes del mundo, cuando pagas con una tarjeta de crédito, saben cuándo, el qué, dónde y cómo. (Casi) cualquier acción que hacemos a lo largo del día genera datos.

La imprenta consiguió que el acceso a los datos no fuera un privilegio.

Pero antes de internet, tenemos que pensar que gracias a la imprenta, pasaron de tener información unos pocos privilegiados que pudieran costearse el pago de un libro escrito a mano, a millones de personas. Y viendo las gráficas que nos muestra, sobre volumen de libros impresos (en Europa) comparado con el volumen de crecimiento de datos (mundial), vemos que la forma de evolución es muy similar.

Norberto nos cuenta como la gente ve los datos como el nuevo petroleo, “Data is the new oil” (o como comenta un asistente, “y la perdida de la privacidad el nuevo calentamiento global“) y nos recomienda esta charla TEDx de David McCandless: La belleza de la visualización de datos, donde transforma la frase “Data is the new soil”, refiriéndose a los datos abiertos como el medio fértil y creativo, un nuevo y potente motor económico.

La charla continua hablando sobre el dato en crudo. ¿Infografía o dato en crudo? ¿Qué aporta más valor? ¿Qué prefiere el ciudadano?

Y es que aunque una infografía te permita visualizar de forma rápida mucha información así como eventos que se salgan de la media, el dato en crudo te permite hacer lo que tu quieras, reutilizarlo, reinterpretarlo o combinarlo siempre que quieras, mientras que la imagen es algo estanco, sólo tienes lo que ves.

Y para entender mejor el concepto nos lo compara con ¿qué es mejor ladrillos ya fabricados o material para hacer arcilla? Porque si quieres hacer una casa normal, mucho mejor tener el ladrillo ya hecho, pero… ¿Y sino sabes qué quieres hacer?

¿Y si lo que quieres hacer es la Opera de Sidney y el ladrillo no te sirve?

De ahi hemos pasado al tema de la “perversidad del formulario” y como el diseño de la recogida de datos influye en la información recogida. O ya no solo el diseño, sino los textos que pones en la redacción de las opciones son muy importantes.

Por ejemplo, si pones en un formulario, “Seleccione su género: masculino o femenino” estás condicionado la información recogida u otro ejemplo comentado en la charla y recogido aquí por el genial Alfonso Morcuende, donde se muestra la responsabilidad social del diseño en un formulario para la donación de órganos.

La conversación sobre el famoso “Big Data” sólo esta empezando y es que las consideraciones a tratar son a nivel político, tecnológico, ecónomico y social. Muchas preguntas sin respuesta, sobre un tema que oíremos mucho en el futuro y en el que intervendrán actores con diferentes perfiles.

Y donde uno de los factores más influyentes va a ser el conocimiento que tenga la sociedad sobre esa información. Tenemos que concienciar a las nuevas generaciones de la importancia y el valor que tienen esos datos, así como el poder de decidir de si queremos darlos o no.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *