Conceptualización de un proyecto

A la hora de abordar un nuevo proyecto de experiencia de usuario debemos tener muy en cuenta el flujo conceptual. Las partes que lo componen son:

  1. Objetivos: las metas que el cliente desea lograr con el desarrollo del producto
  2. Tareas de usuario: las acciones y funcionalidades que el sitio web va a permitir hacer al usuario.
  3. Interfaz: las pantallas que componen la aplicación. La comunicación entre el sistema y el usuario se realiza a través de los elementtos visuales de la pantalla, sonidos…
  4. Procesos asociados: la serie de pantallas que consiguran el resto de funcionalidades por los que el usuario realiza acciones e interactúa con el sistema.

Sin los objetivos a cumplir claros y detallados, no se pueden establecer que tareas son necesarias para lograrlos, ni comenzar el diseño de la interfaz y los procesos asociados.

Entrevistas con usuarios

Por ello la definición clara y concisa de los 2 puntos iniciales y su entendimiento por parte de todos los integrantes es clave para que un proyecto salga bien.

Porque no tiene sentido comenzar a pensar en las pantallas, la entrada de datos, la interacción… de un problema que no está bien definido, porque seguramente se malgastarán tiempo y recursos.

Lo que sucede es que muchas veces al cliente no le gusta invertir tiempo en la fase inicial de la investigación queriendo ver pantallas (ya sean prototipos o diseño de alto nivel) cuanto antes e iniciando la conversación sobre los objetivos y las tareas a partir de ese momento.

O definiendo al inicio una serie de objetivos y ampliándolos al ir viendo las pantallas y posibilidades. Pero esto es peligroso, ya que sino se realiza un proceso agile de testeo contínuo de las hipótesis se corre el riesgo de sobrediseñar.

¿Cómo obtengo esa información?

Las entrevistas con los diferentes usuarios y stakeholders que participan, realizadas en el transcurso de la investigacion etnográfica al inicio del proyecto, permiten obtener la información necesaria para conocer el objetivo de proyecto.

Así mismo, sumado lo anterior junto con la observación participante se obtiene la lista de tareas de usuario que definen el diseño (Task user based design) las cuales deben de servir para cumplir los objetivos  del proyecto, y comenzar con el diseño de la interfaz y los procesos asociados.

 

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