Prosumer o prosumidor

La palabra prosumidor o prosumer, es un acrónimo formado por la unión de las palabras inglesas producer, productor y consumer, consumidor.

Nos lo podemos encontrar en ámbitos muy diferentes, desde la agricultura a la informática. Y es que el término se aplica a aquellos usuarios que a la vez que son consumidores, son a su vez productores, en el caso del medio online, de contenidos.
Un prosumer no tiene fines lucrativos, sino que participa en un mundo digital de intercambio de información.

Prosumidor

Y es que lo mejor de internet es la cantidad de información que hay al alcance de todos, y la facilidad con la cual podemos compartirla, da igual en que parte del mundo estés.

Cada vez son más las personas que suben información a la red y a su vez son consumidores de la misma. Y es que estos usuarios son los que de verdad dan sentido a las webs o apps aportando información o contenido, ya que el consumidor de hoy no sólo quiere consumir sino que opina, ofrece información de un producto o servicio y produce contenido sobre su experiencia. Algo por lo que todas las marcas se pelean hoy en día. Tener una red de consumidores que opinen (bien,claro este) sobre sus productos o cuenten sus experiencias.

El término también se aplica a las nuevas tecnologías que ofrecen facilitad y compatibilidad con el usuario.

De donde viene

No es algo novedoso, aunque sea ahora cuando de verdad empieza a cobrar sentido. En 1972, Marshall McLuhan y Barrington Nevitt sugirieron, en su libro Take Today, que con la tecnología electrónica el consumidor podría llegar a ser un productor al mismo tiempo. En 1980, el el libro The Third Wave , Alvin Toffler acuñó el término «prosumidor» cuando hizo predicciones sobre los roles de los productores y los consumidores, aunque ya había del tema en 1970 en su libro Future Shock.

Toffler ya preveía hace 40 años un mercado saturado de productos estandarizados para satisfacer las demandas básicas de los consumidores, en el cual, para mantener el crecimiento de las ganancias, las empresas crearía la “mass customization” o personalización en masa, es decir, la producción a gran escala de productos personalizados, en la que los consumidores para crear estos productos “a medida” se involucrarían en el proceso de diseño y producción de los productos.

Don Tapscott profundizó más en el concepto en su libro The Digital Economy publicado en 1995, usando la palabra Prosumption (Prosumo). Más recientemente, The Cluetrain Manifesto expuso que «markets are conversations» (mercados son conversaciones) refiriendose también con esta idea, a consumidores pasivos que pasan a prosumidores activos.

A día de hoy, aun no hemos llegado a la personalización masiva en la mayoría de las áreas de la economía. La mayor parte del consumo continua siendo pasivo, ya que en muchos casos, las personas no tienen tiempo o se molestan en hacer el esfuerzo de personalizar los miles de productos y servicios que el mercado nos ofrece.

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